Dónde poner el rascador para que el gato lo use
El rascador funciona mejor cuando está cerca de las zonas de paso y descanso del gato, no escondido en una esquina apartada. La ubicación pesa tanto como el propio rascador: uno excelente en el sitio equivocado se queda sin usar.
Criterios de ubicación (cerca de zonas de paso y descanso)
Los gatos arañan sobre todo al despertarse y al entrar o salir de una zona importante para ellos. Por eso el rascador funciona mejor si está:
- Junto a la zona donde el gato duerme habitualmente, para que lo use nada más despertar.
- En una zona de paso frecuente, como la entrada del salón o al lado de una puerta que cruza a menudo.
- Cerca de una ventana o punto de observación, porque el gato suele arañar tras vigilar el exterior.
- Visible desde el espacio donde pasa más tiempo, no escondido detrás de un mueble.
Errores de ubicación más comunes
- Colocarlo en un pasillo poco transitado o en una habitación cerrada donde el gato casi no entra.
- Ponerlo lejos del mueble que ya araña, en vez de justo al lado durante la fase de transición.
- Ubicarlo pegado a la pared en un rincón oscuro, cuando el gato prefiere zonas con más visibilidad.
- Cambiarlo de sitio con demasiada frecuencia, lo que dificulta que el gato lo asocie como referencia fija.
Cuántos rascadores según el hogar
Como orientación general, conviene tener al menos un rascador por zona relevante de la casa (salón, dormitorio) y no depender de uno solo si el piso tiene varias estancias donde el gato pasa tiempo.
- Un gato en piso pequeño: con uno o dos rascadores bien ubicados suele ser suficiente.
- Un gato en piso con varias habitaciones: un rascador por zona principal de descanso o paso.
- Varios gatos: al menos un rascador adicional por gato, para evitar que compitan por el mismo recurso.
Para elegir el rascador en sí (altura, estabilidad, material), consulta rascadores para gatos que arañan el sofá.
Consulta también: nuestro aviso veterinario.